Pues sí, hicieron una tercera película.
Estamos en Sicilia, Italia, donde Robert McCall está realizando un trabajo de recuperación de unos bienes, pero ha resultado herido en la espalda. Por suerte es llevado a un médico local y le cura. Pero ni siquiera un pueblecito italiano carece de gente malvada que se aprovecha de los demás y Robert se da cuenta, pero está aún convaleciente.
Aunque en algunos pósters y en el trailer viene la frase "The Final Chapter" el director Antoine Fuqua ha confirmado que podrían haber una precuela o una secuela si Denzel Washington (Robert McCall) estuviera interesado. Es la quinta película juntos tras "Training Day" (2001), "The Equalizer" (2014), "The Magnificent Seven" (2016) y "The Equalizer 2" (2018).
Denzel Washington y Dakota Fanning (Emma Collins) vuelven a compartir pantalla tras "Man on Fire" (2004).
Leyendo la entrada de la segunda película dije que esperaba que no se plantearan hacer una tercera parte, de la cual ya se hablaba por aquel entonces. Además era realmente rara porque tanto el director como el protagonista nunca habían hecho una secuela, sin embargo aquí les vemos en su segunda vez.
Qué raro se me hace ver la escena posterior a la de un asalto del protagonista. Pero a la vez me gusta, los cadáveres y restos de sangre cuentan un poco la historia de lo que ha sucedido. Es uno de los mejores arranques que recuerdo, qué arte, qué belleza.
El primer cambio importante es que ya en el arranque el protagonista mata a varios usando una pistola y una escopeta.
La razón por la que no le sirven té es para que se integre mejor con las costumbres locales. Aunque no le conozca de nada, la camarera está forzándole a romper su rutina, agravada por su trastorno obsesivo-compulsivo. El cual ya estaba menguando desde el momento en el que recibe el inesperado balazo por la espalda.
El verdadero detalle está en la niña, cuando lo llama Roberto. Eso nos dice que la información en ese pequeño pueblo siciliano circula a toda velocidad. Así que, quizás si sepan que padece dicho trastorno por lo que pudo observar el doctor de él durante los tres días que estuvo convaleciente.
Es el primer paso en su cambio, el segundo es cuando deja su reloj en la mesilla de noche. El paso es la integración en el pueblo, lo cual conlleva que sí le sirvan té, es una manera de decir que le han aceptado como uno más, que ya no es un forastero. Es sutil, pero suficiente.
Siguiendo con los detalles sutiles. Todo lo que hay en torno a los mafiosos es "malvado". Por ejemplo, el Jeep aparcado en la puerta de su mansión parece tener faros con una expresión enfadada. Por supuesto todos sus coches son negros. Tiene un busto enorme de un señor calvo, que tiene muy mala pinta. Los tipos que van con su hermano, todos tienen aspecto de esbirro típico, casi parecen moteros de EEUU.
En realidad si la mafia no hubiera empezado a hacer negocios con los terroristas sirios nunca se hubieran metido en problemas y podrían haber seguido con sus extorsiones a la gente inocente sin que nadie les hubiera molestado. Es algo que vimos en "The Godfather" (1972), no hay que meterse en el negocio de la droga y menos aún si los demás negocios van bien.
Pobre Gio, el policía local, le pasa una putada tras otra.
Creo que cometen un error con la escena en la que el malo se presenta con sus hombres en el pueblecito y luego le vemos comiendo pasta mientras dice "vamos a matar al americano". Es reiterativo. No hacía falta explicarlo.
Normalmente sentiría un poco de lástima por los guardias de seguridad y demás, pero es que son todo mafiosos y unos "bárbaros" tal y como los define el jefe de policía.
Técnicamente reaparece Bill Pullman, en una fotografía.
Antes de verla no estaba seguro de si era necesaria una tercera película pero le da un sentido al personaje e incluso un final decente. Con lo cual si regresa en una precuela no me parecería del todo mal, aunque tendrían que usar algún tipo de técnica de rejuvenecimiento con Denzel porque ya tiene una edad. En cambio otra secuela me parecería estúpida.

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