Una película moderna, de mano del director de Saw.Un padre vuelve con su hijo en coche a casa cuando se detienen a poner gasolina sin saber que están a punto de meterse en medio de un atraco. En dicho atraco matan al dependiente y al hijo pero el padre ve la cara del asesino al quitarle el pasamontañas, justo después de eso el asesino es atropellado por un coche. En el juicio el padre decide testificar que no reconoce al acusado y le liberan. El padre entonces buscará venganza por su cuenta.
La escena de la persecución de la banda contra el protagonista es angustiosa, aparte que tiene un travelling magnífico y un final muy bueno.
Atentos a la pegatina de BMEzine que hay en el teléfono de los "malos", es una página dedicada a la modificación extrema corporal. Todo un detalle ya que ellos van llenos de tatuajes y piercings.
Kevin Bacon está soberbio, le sienta muy bien este papel de vengador justiciero. Lo mejor es ver cómo se va demacrando su aspecto a medida que pasa la película o, mejor dicho, a medida que se adentra más en lo peor de sí mismo.
John Goodman hace un pequeño, pero importante, papel. La verdad es que le sienta bien hacer de malo. Se hizo famoso con la serie "Roseanne" pero ha participado en títulos como "The Big Lebowsky" (1998) y "Coyote Ugly" (2000).
Es la historia de una venganza sin pensar en las consecuencias, mostrando el lado oscuro de la sociedad americana, el mismo que vemos en películas como "Falling Down" (1993). De hecho ambas películas tienen muchas similitudes sobre todo en la evolución del personaje principal.
En fin, una película que recomiendo.
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