Un malvado millonario llamado Artigas planea utilizar un dispositivo superexplosivo para conquistar el mundo desde su cuartel general ubicado en el interior de un enorme volcán.
La trama está vagamente basada en una novela menos conocida de Julio Verne titulada "Face au Drapeau", publicada en 1896.La animación y el diseño de producción pretenden evocar las ilustraciones grabadas en madera de las novelas originales de Julio Verne.
Utiliza un proceso denominado "mysti-mation" que influiría en muchos cineastas y animadores posteriores, como por ejemplo en Terry Gilliam.
El primer plano de los grandes cañones del crucero enviado a buscar el barco del conde se inspiró en una toma similar del acorazado Potemkin en la película "Bronenosets Potyomkin" (1925).
Veamos, no es de "animación". Más bien usan partes animadas sobre actores reales, y tampoco lo hacen todo el tiempo. Eso sí, es fascinante verlo, no creo haber visto ninguna otra película que use estas técnicas.
Me ha hecho gracia la parte de los dos buzos recogiendo los tesoros del barco que acaban de hundir, de repente sacan sus espadas y se ponen a pelear, como si estuvieran entrenando.
Oh, y aparece un tiburón y se enfrenta a un buzo, eso no me lo esperaba para nada. Lo volvemos a ver brevemente cuando rescatan a la chica.
Por cierto, dejan a la deriva, o se ahogan, todos los de la tripulación del barco al que atacan (sin provocación ni nada, simplemente lo hunden) pero en cuanto escuchan la voz de una mujer pidiendo ayuda (iba en ese mismo barco) se matan para ir a salvarla. Es demencial.
En esencia, el profesor quiere construir un reactor nuclear. O más bien un proto-reactor nuclear. Están también diseñando aviones que recuerdan a los dispositivos voladores de Da Vinci.No podía faltar el toque surrealista, son una serie de cortometrajes animados de los diferentes inventos/avances.
No acabo de ver la necesidad de tener secuestrado al ayudante del profesor (que viene a ser el protagonista), podrían simplemente no haberlo capturado o incluso asesinado (no parece ser un gran problema). Los dolores de cabeza que les provoca son del todo innecesarios, aparte que el profesor y él no están en contacto en ningún momento, no es como si lo usaran para obligarle trabajar.
Casi podría decirse lo mismo de la chica. Tras su rescate su función es lavar, planchar y cocinar. Claro que no parece haber otra chica.
En todo caso, lo más fascinante es como combinan imágenes submarinas reales con animadas, los decorados con efecto de dibujo, los constantes peligros, la forma un tanto naïf de solucionar la comunicación entre la civilización y los prisioneros y cómo reaccionan inmediatamente al peligro.
Y lo realmente peculiar es que no deja de ser una película de submarinos.
Me he quedado alucinado con el final. Es un poco lo que esperaba, pero a la vez no creía que sucedería.
Estoy por recomendarla. Os romperá un poco los esquemas.


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