lunes, 11 de mayo de 2026

Волшебник изумрудного города (2020)

El título se traduce como "El mago de la Ciudad Esmeralda".

Elli, su perrito Totoshka, el Hombre de Hojalata, el Espantapájaros y el León emprenden un viaje fascinante a la Ciudad Esmeralda a través del Camino de Ladrillos Amarillos. Habitantes insólitos, animales extraños y aventuras emocionantes, y a veces peligrosas, les esperan en esta tierra mágica. Pero Ellie y sus amigos superarán todos los obstáculos y descubrirán lo más importante: la fe en sí mismos, el valor de la bondad y el poder de la amistad.

Es una representación para jóvenes espectadores en el Teatro A.A.Bryantsev de San Petersburgo. Si mal no recuerdo, la elegí aleatoriamente por poner una obra de teatro en ruso. Hay un montón, obviamente.

Esta versión de la obra fue estrenada en el 2009 pero la representación es del año 2020.

Así que estamos ante la versión rusa de la historia, la cual empieza con la bruja del este apunto de crear el huracán que causará todo esto.

A Totoshka lo interpreta un señor.

No podían faltar las canciones, claro. No abusan de ellas, por suerte.

Es muy teatral, se dirigen mucho a los espectadores y exageran todo. Lo cual es normal, pues es una obra infantil.

En realidad lo que me llama la atención es que el sonido tiene eco. Supongo que usaron micrófonos y altavoces.

Usan efectos especiales de sonido con el león, para que "ruja" más fuerte.

No tiene mucho de diferente la historia (bueno, de la versión rusa), aunque mola mucho el primer encuentro con el mago.

El intermedio sucede justo después de esa parte. El grupo se une para ir en contra de la bruja Bastinda.

Oh, aparecen los dientes de sable. Qué guay. Son dos tipos disfrazados, pero son enormes.

De todo, lo único que me molesta es el personaje tartamudo. En ruso es algo aún peor, creedme.

El escenario tiene una tela donde proyectan imágenes del lugar donde se encuentran. Aparte hay unas pocas decoraciones. Pero lo más llamativo es el "camino" circular que, de alguna manera, consiguen que encaje en cada escena, además se mueve.

Los monos voladores son unos tipos con alas en la espalda que para simular que "vuelan" aparecen montados en bicicletas. Y más o menos funciona bien.

En la parte de Goodwin concediendo los deseos suena música de circo, queda más o menos bien. Por un instante pensé que saldrían los payasos.

Me gusta la explicación de que los zapatos han ganado suficiente poder mágico gracias al viaje que ha hecho Elli como para poder devolverla a su casa.

Es una obra de teatro pasable. Claro que me gusta la versión rusa de la historia.

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