viernes, 20 de marzo de 2026

Pihu (2016)

Cambiemos de idioma, para variar un poco.

El día después de celebrar su segundo cumpleaños, la pequeña Pihu se despierta como cada día al lado de su madre Puja. Pero no es consciente de que ella ha muerto durante la noche y su padre Gaurav ha salido de viaje a Calcuta por negocios.

Está basada en hechos reales. Sucedió en Nueva Delhi, fue un niño de 4 años que pasó un día y una noche junto al cadáver de su madre. El niño pensaba que su madre estaba simplemente dormida. Fue rescatado cuando los vecinos notaron la falta de respuesta desde el interior de la casa.

Es en idioma hindi.

Los padres de Pihu en la película también lo son en la vida real.

Grababan a intervalos de dos horas por día, pues el director sentía que no se le podía pedir otra toma a una niña de 2 años de edad. La dejaba hacer e iba incorporando al guion las cosas que se le ocurría hacer a la niña.

En total rodaron más de 64 horas, las cuales fueron recortadas a 100 minutos.

La niña ocasionalmente mira hacia la cámara o a los que están detrás de ella, quienes imagino que trataron de no distraerla demasiado.

Me sorprende lo muy espabilada que es. Supongo que algunas cosas las tenían previstas, pero se nota que sus reacciones son totalmente naturales.

La niña tarda cerca de un cuarto de hora en ponerse a llorar al ver que la madre no reacciona. Es entonces cuando la zarandea y cae un bote de pastillas al suelo, desparramándolas.

Por ponerle pegas, el sonido no es el mejor. Da la impresión de que ponen sonidos de la niña en algunos de los momentos en los que no está diciendo nada.

Su primera "batalla" es con el teléfono móvil, el cual no puede alcanzar. Tarda casi 20 minutos en tocarlo y se le cae bajo el mueble.

En todo caso oímos la voz del padre quien está echando una bronca importante a la madre.

Joder... vemos la nota de suicidio. En ella la madre dice que estuvo a punto de matar a la niña pero no tuvo agallas para hacerlo.

A los 25 minutos llora por segunda vez, al toca la plancha (que, por algún motivo, está encendida y echando humo) y se queda dormida sobre su madre.

De hecho el agua de la cocina también está en marcha y la única lógica que le veo es que ha sido el padre al salir con prisas de casa.

En un alarde de originalidad al director no se le ocurrió nada mejor que poner una cámara dentro del microondas mientras está calentando un trocito de pan.

La niña se pone en peligro en numerosas ocasiones, como cuando sube a una estantería, cuando toca la plancha, o cuando usa los fogones... pero dentro de lo que cabe sale bastante bien.

Creo que mi parte favorita es cuando se lava los dientes. Lo hace con una naturalidad...

Me reconforta saber que la madre es la de verdad pues, supongo que, entre toma y toma, ella jugaría con la niña y no le causaría ningún trauma. Claro que, con 2 años la visión que tiene sobre el peligro es muy corta, todo es un juego para ella.

Durante toda la película escuchamos ruidos repentinos, me ha costado un poco identificarlos, son los globos de la fiesta explotando.

Me ha gustado también la parte en la que la batería del teléfono se agota, haciendo que se apague el aparato, mientras la niña se queda dormida.

Al final llega el padre y se encuentra a la esposa muerta. Y a la niña jugando bajo la cama. Lo curioso de esta parte es que no vemos al padre, sólo lo escuchamos.

En resumen, la película juega mucho con el espectador, haciéndole sufrir con las diferentes situaciones peligrosas que van sucediendo, con la manera en la que nadie hace nada. El mejor ejemplo de esto último es la vecina quejándose al lechero que sus vecinos no la invitaron al cumpleaños de la niña e hicieron mucho ruido y por eso se niega a guardarles la leche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Numero de visitas totales: