Un tiburón aterroriza a una joven pareja en un pequeño lago de Texas.
Es una película interesante por un motivo. Fueron lanzadas sus tres primeras partes de golpe, aunque en realidad están siendo estrenadas escalonadamente. De hecho la segunda está disponible desde hace bien poco, por eso la guardaré para el año que viene y quizás para entonces esté disponible la tercera, a saber.De hecho la encontré porque el director, Brett Bentman, es el mismo de la trilogía "Bull Shark" (2022). Que vienen a ser tres de las peores películas de tiburones que he visto.
Desde los logos de arranque nos quieren dar la impresión de que se trata de una película "found footage". Obviamente es un intento fútil.
Nada más se ponen a navegar por el lago suena una especie de versión de "Sweet child o' mine" de Guns n' Roses.
Curiosamente vemos en varias ocasiones al tiburón. Primero su aleta sobre el agua y más tarde nadando. En esa parte vemos que es un CGI no demasiado logrado. Cuando por fin le vemos en acción es un muñeco muy cutre.A ver, tiene su gracia que la chica sea quien vea el tiburón, pues tiene problemas mentales. Por suerte el chico es un genio que lo primero que hace es tirar su móvil el agua porque no tiene cobertura.
Ahora viene la parte más absurda. Se ve claramente que están a pocos metros de la orilla. Es más, da la impresión de que haya poca profundidad, podrían ir andando.
Como tener a un tiburón rondándoles no es algo para preocuparse (por cierto, pierden el segundo móvil de una manera muy estúpida), se ponen a discutir de sus mierdas. Es la parte más estúpida.
Dura apenas una hora, pero no voy a decir que se me ha hecho larga. Tampoco que merezca la pena verla.
Sobre el tiburón, está presente durante buena parte de la película, ataca unas cuantas veces, mata a uno... y al final desaparece. Porque, como dije, son tres partes.
Lo de "found footage"... va a ser que no. A ratos aparece la típica interfaz de grabación de una cámara, pero poco más.


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