domingo, 26 de julio de 2026

Blue Water, White Death (1971)

El primer documental de este especial.

Este es el documental más mencionado a la hora de hablar de tiburones, por varios motivos. Para empezar precede a "Jaws" (1975), que viene a ser la película más importante del tema. Fue el primero en mostrar tiburones reales, entre ellos al blanco.

En realidad no les fue nada fácil filmarlo. Las jaulas usadas fueron diseñadas adrede. Y cuando fueron en su búsqueda no dieron con ninguno, tardaron medio año en poder ir a las costas australianas, donde se decía que habían en abundancia.

Viajaron cerca de 20.000 km para rodar el documental.

Empieza narrando varios ataques mortales de tiburones blancos a humanos. También muestran un par que pescaron.

Nuestro viaje empieza en Sudáfrica. De todos los que van en la expedición, solo un buceador ha visto un tiburón blanco.

Cuando encuentran una ballena deciden dispararla con arpones, provocando una enorme mancha de sangre en el agua. Y pronto aparecen 4 tiburones.

Más o menos a los 15 minutos hacen la primera inmersión, junto a los escualos. Sin embargo no hay ningún blanco.

Así que llevan la carne de ballena en tren para venderla.

Regresan a por más ballenas, pero se tiran 2 semanas hasta dar con una. Tras cazarla se ponen a esperar al tiburón blanco, pero nada. Por la noche los tiburones se vuelven algo más activos.

Una cosa que no me acaba de gustar es que agregan soniditos a los tiburones, para darles un poco más de tenebrosidad.

Aparece un tiburón blanco por la noche, pero tienen un problema con las luces, así que no logran grabarlo.

Hay que decir que las escenas subacuáticas con tiburones son abundantes y variadas. Vemos a los buzos junto a ellos, saliendo de las jaulas, y primeros planos impresionantes.

Claro que para mantenerlos a ralla les dan golpes.

Como no encuentran ningún blanco se dedican a grabar otros peces mientras van recorriendo la costa de Sudáfrica.

Uno de ellos nos muestra cómo le dejó el brazo una mordedura de tiburón, de la que pudo liberarse. Es muy bestia.

Finalmente logran dar con el blanco y es tan brutal como uno puede imaginar. Le ponen carnaza y lo filman desde el barco y desde dos jaulas.

Curiosamente, en esa parte no ponen soniditos.

En un momento dado enganchan un trozo de carne a un cuerda y a una de las jaulas, el tiburón empieza a dar grandes sacudidas y el buzo se ve obligado a cortarla. Impresionante de veras.

En los créditos finales el tiburón aparece nombrado.

Porque tiene un cierto tono gracioso, aunque son unos profesionales.

En fin, gran documental. No le tiene nada que envidiar a los más modernos.

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