El sheriff Dan Gillis lleva una vida tranquila con su esposa Janet en el pequeño y acogedor pueblo costero de Potter's Bluff. Cuando los habitantes comienzan a morir misteriosamente, el sheriff Gillis investiga los casos minuciosamente y descubre que los muertos se están reanimando y volviendo a la vida. Dan encuentra un libro de brujería y vudú en el cajón de su esposa y sospecha que ella podría estar practicando magia negra.
Arranca fuerte. Primero una chica enseña las tetas y luego queman vivo a un tipo. Es tan bonito todo.
Definitivamente aquí el mejor personaje es el que lleva la funeraria.
Percibo ciertas similitudes con "Dagon" (2001).
Los efectos especiales son realistas y muy logrados. De hecho vemos una reconstrucción facial partiendo del cráneo que me ha sorprendido porque por un momento parecía que era la cara real y no, era una máscara.
Me hace gracia que sigue la misma lógica que un montón de títulos según la cual alguien dispara a un ser sobrenatural/monstruo con esperanzas de hacerle daño o matarlo, pero no le hace absolutamente nada. Suele ser llevado a cabo por un militar, pero esta vez es un policía.Un detalle peculiar de esta película son los gritos de angustia. Están amplificados a unos niveles muy elevados.
No acabo de entender la lógica del "maestro" quien decide sacrificarse para convertirse en "uno de sus hijos". ¿Entonces quién es su maestro? ¿Él mismo?
Tampoco que no disimulen un poco más las muertes, podrían haber simplemente enterrado a la gente que asesinan sin tener que pasar por todos los trámites "legales". Habría sido todo más eficiente y nadie les habría dado problemas.Claro que de la manera en la que termina entiendo que les dé lo mismo.
Es un título interesante. Se parece un poco a un capítulo de una serie de temas fantásticos y de terror, pero con algo más de calidad.


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