miércoles, 30 de septiembre de 2026

I Believe In Unicorns (2014)

A ver...

Davina, de 16 años, vive en Berkeley cuidando a su madre con esclerosis múltiple tras el abandono de su padre. Por su cumpleaños su mejor amiga Cassidy le regala una cámara, con la que fotografía a Sterling, un tipo del que se enamora. Conectan tanto que deciden irse juntos de la ciudad.

Si tuviera que apostar, creo que la elegí porque está protagonizada por Natalia Dyer (Davina). La grabó teniendo 16 años.

En varias partes usan animaciones en stop motion. Además de un filtro de imagen para que se vea como un vídeo viejo.

Davina perdió la virginidad de una manera bastante cruda. Es obvio que para él es solo una más, ni siquiera tuvo en cuenta que era su primera vez. Y eso hace que la experiencia resulte un tanto violenta. Es una dinámica entre ambos que queda especialmente clara cuando se vuelven a ver. Ella intenta ser cariñosa con él, pero él decide distanciarse.

Por lo que sea, tras eso vuelven a ser los dos personas normales (o sea, adolescentes imbéciles) y ahí es cuando escapan. Más tarde ella descubre que él se pone violento cuando le hablan de su padre.

Lo único que no acabo de entender es de dónde sacan el dinero. Quiero decir, no es que vayan derrochando (de hecho, se les ve robando en una tienda cosas sin importancia), pero tienen gastos como la gasolina o la comida. Se cuelan en una habitación de un motel, porque no pueden seguir durmiendo en el coche, claro.

Ahí es cuando él vuelve a ponerse violento. Eso provoca que al día siguiente ella trate volver a casa y él se la folle en un granero. Lo típico. Y al final vuelve a casa. Fin.

Uf, qué pedazo de historia de mierda. Me ha costado horrores terminar de verla porque me resultaba tediosa. He aprovechado para rehacer algunas de las primeras entradas del blog tras volver a ver algunas películas, no os digo más.

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