Billy Cochran no deja de alejar a la gente que lo rodea. Su madre, Gina, entra y sale del hospital y su mente se está desmoronando, atrapada entre sus días de gloria como una dama sureña y su actual estado de decadencia. Una noche, Billy recibe una visita inesperada: una rata que sale de su baño y lo muerde. Al principio, todo parece estar bien. Entonces aparece el pelaje de rata. Crece de la piel de Billy y luego desaparece como si nunca hubiera estado allí.
Dirigida y escrita por Richard Burgin (Dr.Rat) quien se reserva un personaje. De hecho el título alternativo es "Richard Burgin's Fang". Es su única película, aunque ha hecho un montón de cortometrajes.El jefe no quiere darle el dinero en metálico a Billy porque cree que está ingresando erróneamente el cheque en el cajero automático y encima le sermonea. Un gilipollas, vaya. Un problema fácil de solucionar lo complica de manera completamente innecesaria.
La historia en sí no me resulta demasiado interesante. Pero el mundo fantástico que ha desarrollado Billy sí. De hecho preferiría ver una película sobre ello.Espera que la segunda vez que habla con el jefe es todavía peor. Le sermonea, de nuevo, y le EXIGE que nunca más pierda un día de trabajo. Estuvo hospitalizado. Es para darle de ostias hasta que cambie de raza.
La parte del hijo aprovechando el alzheimer de su madre para desahogarse, a sabiendas de que lo olvidará al rato, me recuerda mucho a una escena de "Memento" (2000). Tiene también un ligero toque de "Requiem for a dream" (2000).
En esencia, el tipo tiene alucinaciones por los ansiolíticos que toma para poder dormir, porque su madre no para de llorar por las noches. Y poco a poco le van afectando más y más.
Al final mata a la madre y al jefe. Termina encerrado en un centro para locos. Ale, a cascarla.


No hay comentarios:
Publicar un comentario