Desde que Ben vive separado de Mir, su ex, y de sus hijos, su vida se ha desmoronado. Inesperadamente, se le presenta una segunda oportunidad cuando Mira, embarazada de nueve meses, tiene que ser hospitalizada y sus hijos vuelven a vivir con él. Esta vez, todo irá bien, piensa. Pero su hijo Oskar de 9 años trae un pequeño problema: lleva un vestido que no quiere quitarse.
Es una historia un tanto enrevesada. Está Ben, un policía que se separó de su esposa, la cual está embarazada y con quien tuvo otros dos hijos. El problema es que a Ben no le gusta ver a su hijo con el pelo largo llevando un vestido y a su madre le parece bien, se lo consiente. Como si no tuvieran suficientes cosas de las que discutir.Y luego está el nuevo novio de la ex... un cubano llamado Diego que Ben odia a muerte. Pero los niños están felices con él.
En esencia, Oskar es un niño trans, quiere llevar ropa de niña y que le llamen Lili. Y no es fácil para el padre.Eso de que apenas lleva un día con los niños y ya llega una tipa de servicios sociales es quizás lo más alemán de la película. Aunque me imagino que era una manera de desatascar la situación de incomodidad entre el padre y el hijo.
Me ha hecho mucha gracia la escena de la niña meando de pie y el niño meando sentado.
Aunque el padre trate de echar la culpa a la ex, o al cubano, en realidad en ningún momento se señala a nadie como el que le metió en la cabeza a Oskar que es un niña. Lo cual yo lo leo como que no se atrevieron a hacerlo y a jugar con la ambigüedad.
Algo no me cuadraba... en el colegio está inscrito como una niña, por eso nadie tenía problemas con él.
La madre no le contó nada al padre sólo porque buscaba hacerle daño. No me trago aquello de "sabía que reaccionarías así", para nada.
Que se planteen usar bloqueadores en un niño de 9 años me parece lo peor del mundo. No todos estos casos acaban bien y es algo que no es del todo reversible. Tal y como dice el que se lo aconseja, si lo hace no podrá tener hijos. Es demasiada responsabilidad para poner en las espaldas del niño, pues se ve que el padre no tiene ni voz ni voto en el tema.Creo que lo que más me sobra es todo el rollo judío. Demasiado forzado todo.
Todo muy polémico. Muchas cuestiones y pocas respuestas.
Encima intervienen los servicios sociales. Porque facilitan muchísimo las cosas al dividir aún más a la familia. Claro.
El padre es un alcohólico, es policía, hay manifestaciones violentas, Diego se comporta como un imbécil en todo momento... Son demasiadas cosas.
Y encima el final es demasiado Disney para mi gusto.
Por la frase que pone en los créditos finales (que agradecen a las familias que hayan compartido sus historias) entiendo un poco mejor lo que ha sucedido. En esencia es un conglomerado de anécdotas o vivencias de diferentes familias y por eso tuvieron que hacerlo todo tan complicado, para que pudieran encajar poco más o menos. Eso hace que se diluya un poco el mensaje, pues con tanto drama parece que sólo importe una cosa, el niño, y lo cierto es que lo más importante es la familia.

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