El lanzamiento de una colección de moda playera se convierte en un desastre cuando los trajes de baño de alta tecnología atraen a tiburones genéticamente modificados. Los supervivientes luchan contra estas criaturas mortales mientras intentan desenmascarar la siniestra conspiración corporativa que se esconde tras todo esto.
Es de la misma productora que nos trajo "Mountain Shark" (2024). Suyas son también "Bikini Nuns" (2025) y "Mermaid vs. Shark" (2026), la cual no tengo muy claro si el título es correcto, pero no importa porque no la veré hasta el año que viene.La película arranca con dos tipas hablando sobre lo poco que les gusta trabajar cuando una encuentra unos bikinis tirados en la playa y deciden ponérserlos.
El tiburón no tarda en ser mostrado y no es como me lo esperaba. A ver, es un CGI normal y corriente, pero va por la tierra, arrastrándose. Ah, y ruge.
Más tarde vemos que son dos tiburones. Y hablan de una "reina tiburón", pero no tengo muy claro si es uno de esos dos.En fin, da igual, eventualmente nos cuentan la trama completa y es tan estúpida como uno podía imaginar. Un tipo que tiene una compañía de bikinis descubre que los tiburones están interesados en comérselos, así que decide sacrificar chicas jóvenes que los llevan.
Eso no es suficiente, así que meten a un tipo que parece un "novio loco" que lleva una pistola. Ha dejado embarazada a la chica con la que salía y decide matar a la madre del dueño de la fábrica de bikinis, porque sí.
Ahora vas y lo cascas.
En mi opinión el director pretendía grabar a unas cuantas chicas en bikini y montó todo este paripé sin sentido.Porque esta es mala con avaricia. A ver, los tiburones los vemos entrar en acción bastantes veces, pero es muy estúpido que todas las muertes sucedan fuera del agua. Hay un momento en el que uno entra en una casa incluso.
Y el argumento, los personajes, los diálogos... no se salva nada.
Pero lo peor es que termina con la posibilidad de una secuela que creo que se está haciendo. Buf.

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