Paul es un escultor que sigue a una chica hasta una clase de danza. Entonces se da cuenta de que su madre, Sarah, es una amiga suya del pasado y que la hija, Laura, le había recordado a ella. Tras conversar deciden que Paul le hará una escultura a Laura, a partir de unas foto tomadas por Sarah, pues no quiere que pose para él.
Fue la primera película para Dawn Dunlap (Laura Moore). Tenía unos 15 años cuando la hizo, aunque conocía al director desde los 12 porque estuvo con él, junto con otras modelos, en las Bahamas para unas sesiones fotográficas. Hizo 6 películas más, incluida una para televisión, antes de abandonar la actuación en 1985.
La escenas de ella desnuda fueron grabadas únicamente con la actriz, el director y Maud Adams (Sarah Moore) o James Mitchell (Paul Thomas Wyler). A Dawn le parecieron bien, porque las consideró bonitas.
Durante la escena del ballet, Laura recrea algunas de las pinturas de Edgar Degas.
Como buena película de Hamilton contiene muchos desnudos, desde el principio. Claro que esta vez se repiten mucho las fotografías de Laura, en las cuales está desnuda, claro.Es interesante cómo muestran que Paul, el protagonista, está con una mujer al principio, pero vive con otro hombre. Parece que quieran dar a entender que es bisexual.
Laura siente atracción por Paul desde su primer encuentro. Porque le sonrió. Me hace gracia que sea ella quien le sigue, más o menos a mitad película, de manera similar a como hizo él con ella al principio. Pero ella le pierde de vista.
Es obvio que la madre se muestra sobreprotectora con la hija porque de joven, cuando tenía su edad, posó para Paul y terminaron acostándose juntos. Al menos eso es lo que me parece que sucedió. Otra opción es que ella se muestra recelosa de su hija, pues quiere a Paul para ella, a pesar de que está casada.
En todo caso, ambos quieren estar juntos, aunque no tengo muy claro las intenciones de él. Las de la niña son románticas, sin duda, le ve como su primer amor. Aunque ni siquiera llegan a hablar hasta pasada una hora de película y es algo realmente breve.Por fin se unen cuando los padres deciden que ella debe marcharse a otro lugar. Ella queda completamente desnuda frente a la escultura y él empieza a tocarla, se besan y practican el sexo. Era inevitable.
No sé cómo explicarlo, pero tiene sentido todo. Él la ve como si fuera su madre, cuando era joven, cuando se conocieron. Y ella lo ve como algo muy normal, casi diría necesario, pues es lo que más ha estado deseando.
El final, en cambio, es un tanto raro. La madre llega, la despierta, ella se viste y salen juntas. Mientras tanto Paul se mete en una fuente y se pone a jugar con el agua. Ellas miran la escultura, ya terminada, y se van.
En realidad la historia es sólo eso. Un romance imposible que acaba sucediendo, pero fugazmente.


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