martes, 5 de mayo de 2026

Twister: A Musical Catastrophe (1994)

Pasamos a una obra de teatro.

Dorothy despierta en Oz, pero no encuentra a Toto. Finalmente le escucha y descubre que lo han fusionado con un violín. También nota que le faltan los zapatos de rubíes. Más tarde aparece el Espantapájaros y le pone al día de todo lo que ha sucedido en Oz desde que se fue. Y también se encuentra con Glinda y con el Hombre de Hojalata.

Aunque la versión oficial del vídeo salió en el año 2000, en realidad la obra de teatro que es de 1994, cuando fue estrenada.

Un esqueleto con una vela encendida sobre la cabeza es quien hace la presentación, en blanco y negro.

Seguidamente suena "They're Coming to Take Me Away, Ha-Haaa!" de Napoleon XIV mientras vemos a un grupo de personas yendo en un autobús. Es una imagen cargada de filtros. Es un vehículo que parece sacado de la década de los 60.

Todo eso es la introducción de lo que será la obra. Incluso vemos algunos de los actores disfrazándose, la gente haciendo cola y entrando al teatro. Son 9 minutos, entonces empieza la historia en sí.

Al principio es una proyección en la que Dorothy aparece durmiendo cuando de repente un tornado se lleva su casa (otra vez). En esa parte vemos algunas imágenes de la película de 1939, junto a la cara de la actriz de aquí.

Esto roza lo experimental de la cantidad de edición que tiene. De hecho hasta el minuto 15 no vemos algo "normal", que es cuando Dorothy aterriza en Oz.

El sonido deja mucho que desear en algunos momentos, a veces se oye perfecto pero casi siempre tiene eco o varía mucho de volumen.

No faltan los momentos musicales, aunque son menos de los que me esperaba para algo que se hace llamar musical, la verdad.

Hay partes que son infumables. Encima dura dos horas. Esto es muy duro de ver, y eso que es una comedia.

Por cierto, se nota que montaron varias grabaciones de diferentes días. A veces incluso intercalan primeros planos que no son del mismo momento.

El esqueleto de la vela reaparece a mitad. Viene a ser una especie de intermedio.

El siguiente con el que se encuentra es el monstruo de Frankenstein y con Elvis. Claro.

Después de eso Dorothy invita a todos los personajes a salir en el escenario y se forma un caos absoluto, aderezado por una edición absurda y sonidos cacofónicos.

El remate de esa parte es una niña que trae los zapatos de rubíes.

Al final todos se ponen a cantar, vuelve el caos, Dorothy recupera a Toto, hay otro tornado, el público se levanta y baila, algunos suben al escenario... y de repente estamos en un concierto al aire libre.

Tras esa parte (dura mil horas) reaparece el esqueleto quien vuelve a hablarnos mientras van saliendo los créditos finales.

Esto es una tortura de ver. Incluso las obras amateurs son mejores, porque al menos tienen argumento. Aquí van saliendo personajes soltando monólogos eternos, haciendo tonterías, cantando, discutiendo...

No la busquéis. No la veáis... buf.

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